adriana secreta...'s profilela secretaria del marqué...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
Anticipo del Otoño: Tardes de téNota de la Secretaria (y previo a la receta): No pienso cambiar una sola palabra, me gusta el estilo anticuado de Juana Manuela Gorriti y sus amigotas cocineras y escritoras aficionadas aunque ¡no tanto!. Así que, chicas: reemplazar "mantequilla" por un buen aceite, "albaricoque" por damascos u otra opción posible, duraznos; sí, pero no muy grandes y de esos que se despegan fácilmente del carozo y son más bien secos. Dicho esto, vamos a los BUÑUELOS A LA PORTEÑA, receta de Nicolasa S. de Vaca Guzmán, en el Buenos Aires de 1880.
Escójense buenos albaricoques, pártanse por la mitad y quíteseles el hueso. Disuélvase en un rico aguardiente de uva, azúcar pulverizada, y póngase en remojo en esta disolución las mitades de albaricoque, añadiéndoles la corteza de un limón en trozos.
Al cabo de dos horas, sáquense del aguardiente los pedazos de albaricoque, enjúgueseles, y envolviéndolos en masa de buñuelos, fríaseles en mantequilla.
La masa de los buñuelos con que han de ser envueltos los albaricoques, difiere de la que comunmente se usa, y se confecciona de este modo: se deslíen dos puñados de harina en un vaso de leche, añadiéndole un trozo de mantequilla, se revuelve y bate muy bien, y hecho esto, se le echa, poquito a poco, una copita del aguardiente. Al poner a freír, se añade a la pasta una clara y media de huevo batido y tornado espuma, échasele una dedadita de sal, y envolviendo el albaricoque en la pasta, tómesele en una cucharada y échesele a freír en la mantequilla, que debe estar hirviendo.
Si hubiera comodidad para hacerlo, en vez de servir estos buñuelos al salir de la sartén con azúcar espolvoreada por encima, se les entra un momento al horno hasta que esta azúcar se haya hecho caramelo... Querido diario... Te ví esta mañana. Parado en la entrada del drugstore, tomabas una coca...¿qué otra cosa puede tomar un moderno chico?. Anteojos oscuros, auriculares bien plantados: ¿Un vendedor agresivo? ¿El joven abogado? ¿Un cadete canchero?. Estabas lindo con tu camisa blanca. Los chicos modernos también trabajan... No olvido al divino marqués...... es aceptado por los verdaderos libertinos que las sensaciones transmitidas por el órgano del oído son las que halagan más e impresionan más vivamente: en consecuencia, nuestros cuatro canallas, que querían que la voluptuosidad penetrase en sus corazones lo más profundamente posible, habían a tal efecto imaginado una cosa bastante singular.
Se trataba después de haberse rodeado de todo lo que mejor podía satisfacer a los otros sentidos mediante la lubricidad, de hacer que se narrara con todo lujo de detalles, y por orden, todos los diferentes episodios de la orgía, todas sus ramificaciones, todos sus escarceos, lo que se llama, en una palabra, en el idioma del libertinaje, todas las pasiones.
Difícil es imaginar hasta qué grado el hombre las varía cuando su imaginación se inflama; su diferencia entre ellas, excesiva en todas sus manías, en todos sus gustos, y lo es todavía más en este caso. Quien pudiese fijar y detallar estas degradaciones haría tal vez uno de los mejores trabajos sobre las costumbres, y quizás uno de los más interesantes. Se trataba pues, en primer lugar, de hallar personas susceptibles de dar cuenta de todos esos excesos, de analizarlos, alargarlos, detallarlos y, a través de todo ello, comunicar interés al relato. Tal fue, en consecuencia, el partido que se tomó. Después de muchas informaciones y averiguaciones, se hallaron cuatro mujeres muy bregadas: era lo que se necesitaba, puesto que en esta coyuntura la experiencia era lo más esencial. Cuatro mujeres, digo, que habían pasado sus vidas en orgías desenfrenadas, y que se hallaban en situación de dar un relato exacto de sus aventuras: y como se había procurado escogerlas dotadas de cierta elocuencia y de una contextura de espíritu apta para lo que de ellas se exigía, después de haber sido escuchadas y repasadas, las cuatro se encontraron en disposición de contar cada una las aventuras de su vida, los extravíos más extraordinarios de la depravación, y esto dentro de tal orden, que la primera, por ejemplo, introduciría en el relato los acontecimientos de su vida las ciento cincuenta pasiones más sencillas y las desviaciones menos rebuscadas. La segunda, un número igual de pasiones más singulares y de uno o varios hombres con varias mujeres. La tercera, igualmente, en su historia, debería introducir ciento cincuenta manías de las más criminales e insultantes para las leyes, la naturaleza y la religión, y como todos estos excesos conducen al asesinato y esos asesinatos cometidos por el libertinaje varían hasta el infinito, y tantas veces como la imaginación del libertino adopta diferentes suplicios, la cuarta tendría que añadir a los acontecimientos de su vida el relato detallado de ciento cincuenta diferentes torturas de esas...
... Yson esta manera y los diferentes relatos que formarán el cuerpo de esta obra. Lo que yo aconsejo, después de esta exposición, que toda persona devota deje enseguida si no quiere ser escandalizada, porque el plan es poco casto y nosotros responderemos por anticipado que la ejecución del mismo lo será mucho menos...
Los 120 días de Sodoma
(Donatien Alplhonse Francois de Sade) El tiempo Hace algo más de un año terminó mi niñez.
Fue repentino; caí en la cuenta con el correr de los meses. Lo sorprendente es que pasé a la adultez más adulta: desperté con 53. No recuerdo juventud ni la primera madurez.
Sentí algo de alivio pensando en los próximos treinta años de vida deseada... pero no serán de los que miran al futuro, como al comienzo de la vida. El futuro llegará con la muerte. ¡Y yo con estas mechas! 14 de Febrero
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