adriana secreta...'s profilela secretaria del marqué...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
Querido Diario... ...que no sé "lo qué" haría sin vos, si hay días que me vengo loca, me vengo.
Y hablando de bueyes perdidos... Dimanche, hoy es domingo. Pasaré en mi palacio de Princesa de barrio, más precisamente, en la bella fiaca de la cama con lecturas dispersas; lástima que en la dispersión también "debo" leer Derecho Procesal Penal, es la parte de la sarna con gusto que pica pero no tanto.
Extraño las novelas, el leer al divino botón, hasta el chusmear el diario o las revistas tontas y/o sesudas y/o historietas, que me gustan tanto. Che, ¿no pagan por leer?.¡Injusticias del capitalismo salvaje!.
En cambio, devine asceta de la lectura: predomina el estudio, que allí también sobra la belleza, una resistente belleza... aunque extraño la vida al cohete, qué va 'cé, es el malestar en la cultura.
Ya lo dijo Milonguita... como ella, dejé el barrio para siempre, aunque no sé si alguna vez estuve allí.
P.S: No sé si notaste, cambié la tinta de la lapicera a rojo. (Un ataque total de colectivismo, raro en una Princesa...) Antiguas costumbres petibonenses...
Hubo un tiempo, en Petibonia...(dónde sino) un tiempo en el que todos o casi todos, cultivaban una extraña pero extendidísima costumbre: "fumar"... Insidioso hábito que se practicaba en cuanto lugar público o privado hubiera en el Reino, para beneplácito de los muchos y desagrado de otros. Periódicos y revistas de toda laya publicaban costosísimos "réclames" y avisos publicitarios en los que actores del olimpo petibonés, muchachas alegres y liberadas que habían recorrido un largo camino y pueblo en general, cuando no rudos cowboys o corredores topísimos, predicaban las bondades del engendro que marcaba nuestro nivel en los mejores paisajes del mundo.
Miles de formas, colores, tamaños y gustos hacían difícil nuestra elección: porque los había cortos, largos y más que extralargos, larguísimos, tanto que se trababan en las puertas de los ascensores; con filtro y sin filtro, con carbono o sin él, mentolados, suaves o fuertes, saborizados, negros y rubios -extraño dejo de clasificación "racial"- y hasta mixtos, como la ensalada e incluso ¡¡de chocolate!! para los niños y las damas en las tardes de cine en las que lánguidas o malvadas actrices (las niñas inocentes y las señoritas de bien no fumaban en el mundocine) despuntaban lo que con el tiempo fue tildado de "vicio" en largas y exóticas boquillas que tomaban con sus dedos enguantados. Una de ellas, de grandes ojazos y roles de malísima fue reconocida como insuperable cultivadora de la "echada de humo" by Hollywood y hasta un futuro presidente entonces galán nos sonrió desde afiches y revistas con un "pucho" (que así los llamaba el pueblo petibonés) entre sus manos.
Rebeldes estudiantes, intelectuales y filósofos "a la pàge", vanguardias iluminadísimas, escritores dificilísimos y
re-modernos, intelectuales de moda y activistas de las más diversas causas nos contaban del porvenir, su teoría y su sistema envueltos en humo y no faltaron las canciones en las que fumando se esperaba, con un placer fatal y sensual o había humo en nuestros ojos.
¡Cuán caprichosa es la costumbre..!
¿Un cigarrillo? (¡Ups!)
Querido Diario, no sé si sabías pero ya es Noviembre... ... que no sé muy bien cómo recibirte, mes de la espera del fin y el renacer.
Pero qué injusta... ningún tiempo es "de espera". Lo más lindo es que termina el cole (¿qué cole?) y que conjuramos al miedo y a la muerte. Lo más "feo": ¡¡me matás con tus más de 42, el temible s
Termina el año, uno más. O uno menos, según como se mire...
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